Horneamos durante 8 a 10 minutos, o hasta que comiencen a tomar un tono dorado claro.
Mientras tanto, preparamos los trozos de chocolate que colocaremos al final. Al sacar las galletas del horno, colocamos de inmediato un trozo de chocolate en el centro de cada una, presionando ligeramente. (No te preocupes si se cuartean, ¡ese es el toque que buscamos!